Un hogar en la madre tierra

Ella estaba reparando unas escaleras de madera a martillazos cuando llegamos a la puerta de entrada de la Reserva Natural La Rosa de los Vientos. Margarita Tirado Mejía creó este lugar hace más de 20 años con la idea de recuperar un pedazito de bosque del Quindío en la localidad de Boquía, una quebrada muy cerca del pueblo de Salento, emblema turístico del Eje Cafetero de Colombia. En esos años Boquía era un vecindario sumamente peligroso, con un alto índice de violencia y desvalorización del territorio. Pero la iniciativa de la sociedad civil consiguió revertir ese escenario insostenible a un trozo de paraíso en la tierra.

Las cuatro hectáreas de este predio privado, reconocidas ya como selva secundaria avanzada, forman parte de la Asociación Red Colombiana de Reservas Naturales de la Sociedad Civil, RESNATUR, que desde los inicios de los años 90 trabaja en distintas iniciativas para la conservación de la fauna y la flora, el uso sostenible de la diversidad biológica y la construcción de tejido social. Un grupo de siete personas sensibilizadas por el medio ambiente decidieron comprar siete parcelas, y exactamente en 1992 nace La Rosa de los Vientos de la unión de dos terrenos, La Rosa (que era propiedad de su hermana Marcela) y Los Vientos, la cual durante muchos años fue la más pequeña de Colombia. Sin embargo, la Rosa de los Vientos es actualmente una referencia nacional que recibe al año decenas de estudiantes universitarios, investigadores, activistas y voluntarios interesados en conocer este sueño hecho realidad. A pesar que la actividad de estas iniciativas de carácter voluntario y particular tienen un interés público y ambiental indudable, la realidad nos indica que el apoyo gubernamental es casi inexistente. Precisamente la red está luchando para que el Estado reconozca el valor de las reservas para garantizar una mayor protección y mantenimiento en beneficio de la sociedad y de las generaciones venideras.

La Rosa de los Vientos tiene muchos elementos que la hacen única, pero lo primero que salta a la vista es la perfecta armonía y simbiosis entre la selva y la vivienda donde habita Margarita. Ella nos explica como la casa, la selva y ella han ido creciendo y evolucionando conjuntamente aprendiendo una de la otra. Esta mujer que derrocha conocimiento ha construido cada palmo de este hogar ejerciendo de electricista, fontanera, diseñadora, carpintera, bióloga o pintora. La aplicación de las técnicas de la bioconstrucción a partir del bambú, maderas del entorno y materiales reciclados configuran una acogedora y espaciosa casa, una mezcla de creatividad y arquitectura sostenible.

A lo largo de estos años La Rosa de los Vientos ha conseguido la recuperación de la biodiversidad nativa del Valle del Quindío, inclusive la reaparición de de dos especies de sardina endémica. En los innumerables espacios de la reserva se prestan servicios de hospedaje, se realizan conferencias, debates, jornadas de formación sobre conservación, pero también otras actividades como cursos de danza, talleres de masaje, chi kung y meditación. La reserva se ha consolidado como propuesta práctica y vivencial de los fundamentos de la conservación y la ecología, un espacio de aprendizaje y generación de conocimiento científico, un ejemplo de inspiración de estilos de vida alternativa que integran la variable ambiental, equidad y justicia. Es un ejercicio de responsabilidad para una vida mejor entre los seres humanos con la madre tierra.

Margarita Tirado Mejía es psicóloga, terapeuta, feminista, poetisa, artista, bióloga, performista, astróloga, actriz, ecologista, activista, viajera, soñadora y amiga. Deshoja la margarita como un acto de memoria cómplice consigo misma. No tiene pudor en enseñar su vida plagada de intensas aventuras que nos recuerdan a un cuento de Cortázar, con púgiles cadenciosos y países emblemáticos como la bella Amsterdam que conoció en su pasado remoto. Vive en soledad por convicción del destino mientras se concentra en la mirada perdida del pájaro barranquero que pendula de rama en rama como cada episodio de su existencia, narrada con voz de fuego. Ella es hoy nuestra inspiración divina, nuestra madrina y estrella en el cielo. Desde luego esta vida suya aún no ha llegado a su último round.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s